Los propietarios del histórico inmueble en Brentwood, Los Ángeles, donde vivió y murió Marilyn Monroe, han presentado una demanda federal contra la ciudad de Los Ángeles y la alcaldesa Karen Bass por bloquear sus planes de derribar la propiedad.
La pareja, Roy Bank y Brinah Milstein, compró la casa en 2023 por 8.35 millones de dólares, alegando que deseaban demolerla para integrar el terreno al de su vivienda contigua. Tras adquirirla, obtuvieron los permisos de demolición correspondientes, pero autoridades locales iniciaron un proceso para declarar la casa como “Monumento cultural histórico”, lo que detuvo los trabajos.
En su demanda, los dueños afirman que el proceso para proteger la casa se hizo sin previo aviso y que esto equivale a una “toma ilegal” de su propiedad sin compensación justa, lo que según ellos viola la Cláusula de Expropiación de la Constitución de Estados Unidos.
Los demandantes sostienen que la casa no conserva elementos originales vinculados a Monroe y que ella solo vivió allí brevemente antes de su muerte en 1962, por lo que consideran injustificada la protección histórica impuesta por la ciudad.
Por su parte, las autoridades de Los Ángeles han defendido la designación del inmueble como patrimonio cultural, argumentando que es parte importante de la memoria histórica local y que merece ser preservado.
El caso ahora avanza en la Corte Federal del Distrito Central de California, y los propietarios buscan recuperar sus permisos de demolición o recibir una compensación económica.