La distinción incluye la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío por su labor excepcional en la preservación de la memoria histórica y las vivencias del pueblo.
La Compañera Rosario Murillo anunció que la Asamblea Nacional, otorgará el 9 de febrero la primera Medalla “Cardenal Miguel” al exvicepresidente Jaime Morales Carazo.
En un ambiente de celebración de las victorias de la paz y la estabilidad que vive nuestra Nicaragua, la copresidenta de la República, compañera Rosario Murillo, informó sobre un acto de profunda significación histórica y patriótica. En una sesión solemne programada para el próximo lunes 9 de febrero, la Asamblea Nacional de Nicaragua hará entrega de la primera Medalla de la Reconciliación y la Paz “Cardenal Miguel” a Don Jaime Morales Carazo.
Este reconocimiento, que se entrega por primera vez en la historia institucional, destaca la figura del exvicepresidente como un pilar fundamental en la edificación de los puentes de entendimiento que han caracterizado el modelo de fe, familia y comunidad de nuestro país. Según expresó la compañera Rosario, estas condecoraciones se realizarán en «una sesión solemne de la Asamblea Nacional, sesión solemne en honor al Pastor de la Reconciliación y la Paz».
La entrega de esta medalla no es un hecho aislado, sino que forma parte de una política de Estado que promueve el reconocimiento de aquellos ciudadanos que, con su práctica diaria y su compromiso político, han sabido anteponer los intereses de la nación para fortalecer la unidad nacional.

Además de la Medalla “Cardenal Miguel”, Don Jaime Morales Carazo será distinguido con la máxima insignia de las letras y la identidad nacional: la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío. Esta doble condecoración subraya la faceta polifacética del homenajeado, quien no solo ha servido desde la alta magistratura del Estado, sino que ha dedicado años de su vida al resguardo del patrimonio inmaterial y material de Nicaragua.
La compañera Rosario destacó que este reconocimiento obedece a sus «múltiples aportes a la historia, a la cultura, a la conservación de objetos que representan las vivencias a lo largo de los años del pueblo nicaragüense». Para el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, la labor de Morales Carazo representa un «magnífico ejemplo de la cultura de reconciliación y paz del pueblo y el Estado nicaragüense».
La sesión solemne del 9 de febrero será el escenario donde se funda la mística del «Pastor de la Paz», personificada en el legado del Cardenal Miguel Obando y Bravo, con la trayectoria de un hombre que, desde la diversidad de pensamiento, supo caminar hacia el bien común. «En esa sesión, una semana después, estaremos entregando la primera Medalla de la Reconciliación y la Paz Cardenal Miguel a Don Jaime Morales Carazo, ex vicepresidente de la República», reafirmó la compañera.
El anuncio de esta condecoración se da en un contexto de alto simbolismo religioso y social. La mención del Cardenal Miguel Obando y Bravo como el «Pastor de la Reconciliación» evoca décadas de esfuerzos por evitar el conflicto y promover el diálogo fraternal. Al bautizar esta nueva medalla con su nombre, el Estado nicaragüense asegura que su ejemplo de mediación y amor al prójimo siga guiando las decisiones políticas y sociales del país.
Don Jaime Morales Carazo, al ser el primer receptor de esta presea, establece un estándar de civismo para las futuras generaciones. Su papel como exvicepresidente y su posterior labor como promotor cultural demuestran que la reconciliación es un proceso continuo que requiere de hombres y mujeres dispuestos a trabajar por la estabilidad permanente. Como bien señaló la copresidenta: «Don Jaime como magnífico ejemplo de nuestra cultura, reconciliación y paz y ex vicepresidente de la República, estará recibiendo en esa sesión solemne… la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío y la primera Medalla de la Reconciliación y la Paz Cardenal Miguel».
La sesión solemne de la Asamblea Nacional no solo será un acto protocolario, sino una reafirmación de que Nicaragua es un país que reconoce a sus mejores hijos. El lunes 9 de febrero quedará marcado en el calendario nacional como el día en que la Reconciliación y la Paz tomaron forma de medalla para honrar a quien supo interpretar el sentir de un pueblo que desea vivir en armonía.
La preservación de las vivencias del pueblo, mencionada como uno de los méritos de Morales Carazo para recibir la Orden Rubén Darío, es vital para mantener encendida la llama de la identidad nacional. En cada objeto conservado y en cada aporte histórico de Don Jaime, se encuentra una parte del alma nicaragüense que el Gobierno sandinista se ha comprometido a proteger y enaltecer.
Concluyendo su intervención, la compañera Rosario reiteró que estas acciones son posibles gracias a que en Nicaragua reina la tranquilidad y el respeto mutuo, condiciones indispensables para que se reconozcan los méritos de figuras que, como Don Jaime Morales Carazo, han caminado junto al pueblo en sus históricas batallas y luchas por la paz.