La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, se despidió el lunes de sus compatriotas con el estreno de nuevas obras sociales, una actuación que distinguió su mandato de cuatro años al frente de este país centroamericano.
A horas de dejar la presidencia, que asumirá Nasry Asfura, del derechista Partido Nacional, la mandataria inauguró las remodelaciones realizadas al emblemático Estadio Nacional Chelato Uclés, en Tegucigalpa.
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La administración de la presidenta (2022-2026), devolvió la dignidad, la vida y las esperanzas a uno de los lugares deportivos más representativos del país; esto es una clara evidencia de un gobierno que tuvo fe en los sueños del pueblo hondureño, el deporte y la juventud.
“Es un placer está aquí con ustedes (…), hace cuatro años estuvimos acá asumiendo la presidencia de la República y hoy volvemos nuevamente en el último día de mi mandato”, expresó Xiomara Castro en el acto.
“Hoy estamos entregando un estadio remodelado, diferente, como un estadio de primer mundo. Esto ha sido un esfuerzo muy grande”, agregó
“Estamos cumpliendo cuatro años del primer gobierno del Partido Libertad y Refundación (Partido Libre), del primer gobierno de un partido de izquierda, y de la primera mujer presidenta de Honduras”, subrayó la expresidenta hondureña.
Castro destacó los proyectos en educación y salud, con la reparación de cinco mil escuelas, apertura de cinco clínicas oftalmológicas y ocho hospitales en construcción, en su mayoría con un 70 por ciento de avance y con presupuesto para su culminación.
Manifestó que el primer gobierno de izquierda en Honduras, devolvió a maestros y médicos la dignidad que le arrebataron sucesivas administraciones neoliberales, con varios incrementos salariales.
Xiomara Castro recordó que es un gobierno de lucha, “de una lucha incansable que se inicia con el golpe de estado del presidente Manuel Zelaya Rosales, de un gobierno democrático, de un gobierno que inició un proceso importante en el país”.
“Este gobierno ha sido el gobierno del pueblo, porque hemos gobernado juntos. El gobierno del pueblo para el pueblo y con el pueblo, así gobernamos los cuatros años”, ratificó.
En el discurso, también destacó que su gobierno dejó una macroeconomía sólida en Honduras, hicieron “cambios estructurales, derogando los fidelcomisos, la ley de secretos, la ley de la sede, la ley de programa de trabajo por hora y (la declaración de) la energía como un derecho humano”.
Asimismo, recordó que retomaron la matrícula gratis en la educación como en el gobierno del presidente Manuel Zelaya Rosales, mientras que enfatizó que de los ocho hospitales que se están construyendo en el sector de la salud, van en su mayoría por el 70 por ciento y con presupuesto para finalizarlos.
Por otra parte, recordó que ella denunció la injerencia internacional, como también «el fraude que se llevó a cabo en estad elecciones especialmente aquí en la capital (Tegucigalpa) y seguimos exigiendo que se cuenten las 435 urnas y que se respete la voluntad del pueblo«.