El Diario Nica

Pobreza extrema en el Reino Unido

El Reino Unido, a pesar de ser la sexta economía más grande del mundo por Producto Interno Bruto (PIB), registró en 2024 la cifra más elevada de personas en pobreza extrema en tres décadas, cerca de 7 millones de ciudadanos viven con ingresos un 59 % por debajo del umbral de pobreza oficial.

El estudio revela una profunda desigualdad que el modelo económico vigente sigue ampliando. Entre los factores que impulsan esta situación se mencionan el estancamiento económico tras la crisis financiera, las políticas de austeridad, el impacto del Brexit y las secuelas de la pandemia de COVID-19.

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La pobreza infantil emerge como el rostro más cruel de la crisis, afectando al 31 % de los menores británicos. Restricciones como el límite a prestaciones a partir del tercer hijo han condenado a miles de familias a la indigencia.

El gobierno laborista presentó un presupuesto polémico con subida de impuestos y recortes sociales para recaudar más de 39.000 millones de dólares.

Esto afecta especialmente a personas con discapacidad, minorías étnicas y familias numerosas, que enfrentan dificultades extremas para acceder a alimentos, ropa y servicios básicos; a pesar de que el país concentra una de las mayores reservas de capital financiero del mundo.

La inflación del 3,6 %, combinada con un estancamiento económico, amenaza el poder adquisitivo de millones de trabajadores; mientras que dos tercios de los adultos pobres viven en hogares donde alguien trabaja, evidenciando la incapacidad del modelo laboral para garantizar una vida digna.

La situación del Reino Unido es un ejemplo de cómo la riqueza nacional no garantiza bienestar social si las políticas públicas no priorizan la redistribución y la protección de los más vulnerables. El contraste entre ser una potencia económica y tener millones en pobreza extrema plantea un desafío urgente para el futuro del país.