La actriz e influencer Mariana Botas se convirtió en tendencia en redes sociales luego de recibir el premio a “Influencer viral del año”, un reconocimiento que, lejos de generar solo felicitaciones, desató una ola de críticas, burlas y comentarios malintencionados por parte de usuarios que pusieron en duda la legitimidad del galardón.
Tras darse a conocer el premio, en plataformas como X (antes Twitter), Instagram y TikTok comenzaron a circular mensajes en los que algunos internautas aseguraban que el reconocimiento había sido “comprado”, minimizando el trabajo digital de la actriz y cuestionando su impacto real en redes sociales. Los comentarios no tardaron en viralizarse, generando un intenso debate. Entre las principales críticas, usuarios señalaron que otros creadores de contenido tendrían mayor alcance o viralidad que Mariana Botas. Sin embargo, muchos olvidaron que la actriz ha logrado construir una comunidad sólida, combinando humor, cercanía y constancia en sus publicaciones, factores que también influyen en este tipo de reconocimientos.
A pesar de los ataques, también surgieron voces que defendieron a la influencer, destacando que los premios suelen evaluarse con base en distintos criterios, como engagement, crecimiento y relevancia digital, y no únicamente por el número de seguidores.
Hasta el momento, Mariana Botas no ha respondido directamente a las acusaciones. No obstante, en sus redes sociales compartió mensajes de agradecimiento por el apoyo recibido, lo que fue interpretado por muchos como una postura de elegancia y enfoque en lo positivo, evitando alimentar la polémica.
La controversia ha reabierto la discusión sobre la credibilidad de los premios a influencers, así como la percepción pública de estos reconocimientos en la era digital. Para algunos, el galardón valida el esfuerzo constante de los creadores; para otros, sigue siendo motivo de escepticismo. Mientras tanto, el nombre de Mariana Botas continúa siendo tendencia, demostrando que, polémica o no, su presencia en el mundo digital no pasa desapercibida.