En un paso más hacia la modernización de sus ciudades inteligentes, China ha comenzado a desplegar robots policías con inteligencia artificial (IA) para colaborar con las fuerzas humanas en la regulación del tránsito urbano en ciudades como Wuhu, en la provincia oriental de Anhui. Un ejemplo reciente es el robot “Intelligent Police Unit R001”, un agente humanoide equipado con IA que ya opera en una intersección concurrida de Wuhu. Vestido con uniforme policial, chaleco reflectante y gorra blanca, este robot está diseñado para asistir en la gestión del tráfico y promover el cumplimiento de las normas viales.
El robot está conectado al sistema de semáforos de la ciudad y:
- Realiza gestos de control de tráfico sincronizados con las luces de los semáforos.
- Emite advertencias por voz a peatones y ciclistas que infringen las normas, como cruzar fuera de los carriles destinados o no respetar las señales.
- Detecta infracciones en tiempo real gracias a cámaras de alta definición y algoritmos avanzados.
- Identifica estacionamientos ilegales y monitorea el estado del tránsito de forma continua.
- Puede desplazarse de forma autónoma a puntos designados según las necesidades del control vehicular y peatonal.
Según las autoridades locales, estos robots no buscan reemplazar a los agentes humanos, sino reducir su carga de trabajo, especialmente en horas punta o bajo condiciones climáticas extremas, permitiendo que el personal policial se concentre en tareas que requieren juicio y experiencia humana.
La introducción de agentes robotizados forma parte de una estrategia más amplia de China para incorporar IA y robótica en los servicios públicos. En 2025, otras ciudades como Chengdu y Hangzhou también experimentaron con robots de tráfico incluyendo modelos humanoides, con ruedas o cuadrúpedos que trabajan junto a policías tradicionales.
Estas iniciativas responden a la visión del país de desarrollar su industria de “inteligencia encarnada”, que integra sistemas robóticos inteligentes en entornos urbanos reales, con expectativas de crecimiento económico y tecnológico significativas en los próximos años.
Aunque la presencia de robots policiales ha generado curiosidad y ha sido recibida con interés por muchos ciudadanos, también plantea preguntas sobre ética, privacidad y el papel futuro de la IA en la administración pública. Por ahora, las autoridades insisten en que los robots sirven como herramientas complementarias para mejorar la eficiencia del tránsito y la seguridad vial, sin sustituir la labor humana.