Tormenta invernal cancela más de 8 Mil vuelos en Estados Unidos.
Una gran tormenta invernal provocó la cancelación de más de 8.000 vuelos en Estados Unidos, afectando de manera directa a millones de viajeros y paralizando el transporte aéreo durante el fin de semana.
El fenómeno meteorológico mantiene bajo alerta a alrededor de 140 millones de personas, desde Nuevo México hasta Nueva Inglaterra, según reportes del Servicio Meteorológico Nacional.
Las autoridades advirtieron sobre intensas nevadas generalizadas; fuertes ráfagas de viento y una tormenta de hielo potencialmente catastrófica que se extiende desde el este de Texas hasta Carolina del Norte. Meteorólogos señalaron que los daños derivados del hielo podrían igualar el impacto de un huracán; debido al peso acumulado sobre árboles, tendidos eléctricos y estructuras.
Ante la gravedad del fenómeno, gobernadores de más de una docena de estados declararon estados de emergencia o instaron a la población a permanecer en casa. Las compañías eléctricas activaron planes de contingencia ante posibles cortes prolongados de energía, especialmente en regiones donde la calefacción depende casi exclusivamente de la electricidad.

Durante la noche del viernes, la tormenta dejó lluvia helada y aguanieve en Texas, mientras que Oklahoma registró fuertes nevadas. El sistema avanzó posteriormente hacia el noreste; con pronósticos de hasta 30 centímetros de nieve en ciudades como Washington, Nueva York y Boston; complicando aún más la movilidad terrestre y aérea.
De acuerdo con la plataforma FlightAware, más de 3.400 vuelos fueron cancelados o retrasados el sábado, mientras que otros 5.000 programados para el domingo corrieron la misma suerte. Aeropuertos clave en Texas, el Medio Oeste y la Costa Este reportaron interrupciones masivas.
En zonas del centro-norte del país, la sensación térmica descendió hasta los -40 grados Celsius, lo que puede causar congelación de la piel en cuestión de minutos. Comunidades enteras suspendieron actividades religiosas, educativas y culturales, mientras escuelas y universidades anunciaron cierres preventivos.
El gobierno federal colocó equipos de búsqueda y rescate en alerta, además de distribuir alimentos, mantas y generadores en las zonas más vulnerables. Las autoridades advirtieron que, incluso después del paso de la tormenta, la recuperación total podría tardar varios días, debido a los daños en la infraestructura eléctrica y vial.