19 países firmaron los estatutos.
El presidente de EE.UU., Donald Trump firmó el 22 de enero de 2026 en Davos la carta fundacional del llamado Consejo de Paz, un nuevo organismo internacional que busca coordinar esfuerzos de alto el fuego en Gaza y ampliar su alcance hacia otros conflictos globales. La ceremonia se realizó durante el Foro Económico Mundial y contó con la presencia de líderes y cancilleres de 19 países.
«Hoy, el mundo es más rico, más seguro y mucho más pacífico que hace solo un año«, afirmó el mandatario durante su intervención. «Una vez que el Consejo esté completamente formado, podremos hacer prácticamente todo lo que queramos. Lo haremos en colaboración con la ONU», señaló.
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En la lista de fundadores de la entidad figuran, junto con Trump, los líderes de Argentina, Armenia, Indonesia, Azerbaiyán, Hungría, Kazajistán y Pakistán, entre otras naciones.
Anteriormente, se informó que se había invitado a unos 60 países a la organización. Según el enviado especial del presidente estadounidense, Steve Witkoff, unos 25 países aceptaron la invitación. Una serie de naciones, principalmente europeas, expresaron su escepticismo respecto a la propuesta del inquilino de la Casa Blanca. En concreto, se trata de Francia, Alemania, el Reino Unido y Noruega.
Riesgos y desafíos
- Falta de claridad: No se han definido aún mecanismos concretos de acción ni cómo se implementarán los acuerdos de paz.
- Escepticismo internacional: Varios países aliados de Washington han optado por no participar, lo que podría limitar la legitimidad del Consejo.
- Posible rivalidad con la ONU: Aunque Trump asegura que trabajará en coordinación, algunos analistas ven riesgo de duplicación o competencia institucional.
En conclusión, la firma de Trump en Davos marca el nacimiento oficial del Consejo de Paz, pero su futuro dependerá de cómo logre superar el escepticismo internacional y definir mecanismos efectivos para mediar en conflictos.