RIVAS, NICARAGUA. — Hay historias que solo el béisbol es capaz de escribir y hacer sentir. Una de ellas volvió a firmarse la noche del séptimo juego. Los Leones de León rugieron en el momento exacto y se proclamaron campeones de la Liga Profesional de Béisbol Nacional 2025-2026, tras derrotar 1-0 a los Gigantes de Rivas en un dramático duelo disputado en el estadio Yamil Ríos Ugarte.
Fue una final de alto voltaje, definida por el pitcheo, la paciencia y la experiencia de un equipo acostumbrado a jugar bajo presión. León volvió a demostrar que cuando hay campeonato en juego, su nombre pesa.
León, el rey de las series finales
Con este nuevo título, los Leones no solo levantan el trofeo mayor del béisbol profesional, sino que reafirman su condición de equipo peligroso y decisivo en instancias cumbres. A lo largo de la historia de la Liga Profesional, el conjunto felino ha conquistado nueve campeonatos, consolidándose como una de las franquicias más exitosas del país.
Los títulos profesionales de León se registran en las temporadas:
1957-1958, 1959-1960, 2004-2005, 2009-2010, 2018-2019, 2019-2020, 2021-2022, 2024-2025 y 2025-2026.
Estos campeonatos, repartidos entre la primera etapa histórica de la liga y la era moderna, confirman que León no es un campeón ocasional, sino una institución con ADN ganador.
Finales que forjan respeto
En la etapa moderna de la Liga Profesional, los Leones han disputado ocho series finales, logrando siete campeonatos, con una sola derrota, sufrida ante los Indios del Bóer en la temporada 2006-2007. Un balance que explica por qué León es considerado uno de los equipos más temidos cuando la serie llega al límite.
La final 2025-2026 se convirtió, además, en la sexta serie por el título que se define en un séptimo juego en la historia de la Liga Profesional, reafirmando la intensidad y el alto nivel competitivo del béisbol nicaragüense.
Dominio y legado felino

Este campeonato fortalece el legado de los Leones de León en el béisbol profesional. Bajo la conducción de Sandor Guido, el equipo ha consolidado una dinastía moderna, convirtiendo las finales en terreno familiar y el título en una meta recurrente.
El Jugador Más Valioso de la Serie Final fue el lanzador Cole Cook, figura clave en la conquista del campeonato, reflejo del carácter, disciplina y solidez que identifican al conjunto leonés.
Una final para la historia, un rugido que volvió a imponerse y un mensaje claro en la Liga Profesional:
cuando León llega a la final, la historia suele inclinarse de su lado.
Rugieron los Leones.