El Diario Nica

EE.UU empieza a vender crudo venezolano

Estados Unidos ha realizado su primera venta de petróleo venezolano por 500 millones de dólares, menos de dos semanas después de la agresión a la nación suramericana para secuestrar a su presidente, Nicolás Maduro.

Según la fuente, los ingresos fueron depositados en cuentas controladas por el Gobierno estadounidense, conforme a una orden firmada por Trump la semana pasada para proteger la renta petrolera venezolana ante posibles embargos, reservándola para planes de «paz, prosperidad y estabilidad» en el país. La cuenta principal se encuentra en Catar, indicó otro funcionario.

Puedes leer: El 91% de los venezolanos respalda a Delcy Rodríguez como presidenta

El 6 de enero, Trump anunció que el Gobierno venezolano, ahora dirigido por la presidenta interina Delcy Rodríguez, «entregará» a Washington entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo que serán vendidos a precio de mercado.  Aclaró que él se encargará de controlar los ingresos obtenidos, «para garantizar que se utilicen en beneficio de los pueblos de Venezuela y EE.UU.».

Este lunes, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, comunicó que ambos países lograron un «acuerdo energético por valor de 500.000 millones de dólares», y que «31 millones de barriles de petróleo se dirigen ahora a EE.UU. para su venta». 

El crudo venezolano se ha vendido por alrededor de 50 dólares el barril, según personas familiarizadas con el acuerdo citadas por The New York Times. Se trata de un precio significativamente superior a los aproximadamente 30 dólares que Caracas recibía por el petróleo con descuento que exportaba a China, debido a las sanciones estadounidenses.   

Tras el secuestro de Maduro, Washington se ha atribuido el control unilateral de la industria petrolera venezolana durante tiempo «indefinido», al tiempo que busca que más petroleras se incorporen a Venezuela. El viernes pasado, Trump se reunió con ejecutivos de las principales empresas de hidrocarburos del mundo, entre ellas ExxonMobil, ConocoPhillips, Chevron y Repsol, para concretar su meta de que inviertan 100.000 millones de dólares en la reconstrucción de la deteriorada industria petrolera venezolana, aunque hubo escepticismo debido a la incertidumbre regulatoria. 

Según la fuente citada por Semaforo, el Gobierno de Venezuela «ha cooperado plenamente», al tiempo que aseveró que EE.UU. tiene «influencia» sobre Caracas a través de sanciones y ventas de petróleo.

A contrapelo de las afirmaciones de EE.UU., la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) informó que está en marcha una negociación con la Casa Blanca para la «venta de volúmenes de crudo en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países», en estricta observancia de los «criterios de legalidad, transparencia y beneficio» para las dos partes. 

«Nosotros aquí tenemos una postura muy clara: que Venezuela está abierta a relaciones energéticas donde todas las partes estén beneficiadas, donde la cooperación económica este muy bien determinada en contratos comerciales», declaró Delcy Rodríguez.