Los Leones de León sacaron las garras en el momento justo. Con una combinación letal de pitcheo sólido, juego agresivo y aprovechamiento de los errores rivales, los felinos derrotaron 8×1 a los Gigantes de Rivas en el segundo duelo de la Serie Final del XXI Campeonato Claro de Béisbol Profesional Nicaragüense, igualando la contienda a un triunfo por bando.
El gran protagonista de la noche fue Cole Cook, quien volvió a demostrar por qué es uno de los brazos más confiables en instancias decisivas. El derecho maniató a la ofensiva rivense durante seis entradas, permitiendo apenas tres imparables y una carrera, producto de un sencillo de Francisco Peguero en el cuarto inning. A partir de ahí, Cook se adueñó del montículo y apagó por completo los bates de los Gigantes.
León marcó diferencia desde el cuarto episodio, cuando comenzó a presionar con su béisbol rápido y punzante. Tres errores defensivos de los Gigantes en apenas dos innings abrieron la puerta para que los Leones fabricaran las primeras carreras del juego, capitalizando cada oportunidad sin regalar outs.
La debacle defensiva de Rivas volvió a pasar factura en el quinto inning. Con hombres en base y el cuadro jugando adentro, un rodado aparentemente controlable terminó en otra pifia que permitió dos anotaciones más. El golpe definitivo llegó en el sexto capítulo, cuando Alec Craig disparó un doble barre bases ante el relevo de Fidencio Flores, ampliando la ventaja y silenciando el dugout rivense.
Mientras los Gigantes se complicaban con el guante, los Leones jugaron un partido impecable a la defensa. Destacó Chase Dawson con una espectacular atrapada en el tercer inning que evitó un extrabase clave, además del trabajo defensivo de Craig en la intermedia, protagonista de varios outs de alto grado de dificultad en los episodios finales.
El relevo leonés no permitió reacción. Kaleb Hill y Samuel Adames retiraron en fila a los últimos once bateadores del encuentro, sellando una victoria contundente que devuelve el impulso a la manada.
Con la Serie Final empatada 1-1, la acción se traslada ahora a León, donde se disputarán tres partidos consecutivos. La historia favorece a los melenudos: de siete terceros juegos de Serie Final que han disputado, han ganado seis. Pero los Gigantes, heridos en el orgullo, buscarán ajustar y recuperar el control.
La batalla por el banderín está más viva que nunca. En León se escribirá el próximo capítulo.