El Diario Nica

Bad Bunny enfrenta demanda de $16 millones

Bad Bunny y su sello discográfico, Rimas Entertainment LLC, enfrentan una demanda millonaria por el presunto uso no autorizado de la voz de una mujer en dos de sus canciones más populares. La acción legal fue presentada el 5 de enero por Tainaly Y. Serrano Rivera y reclama $16 millones de dólares. La querella alega violaciones a la Ley de Derechos Morales de Autor de Puerto Rico, enriquecimiento injusto y derechos sobre la propia imagen. Según la demanda, el productor Roberto J. Rosado, conocido como La Paciencia, pidió a Serrano Rivera que grabara un mensaje de voz diciendo: “Mira puñeta, no me quiten el perreo” a través de WhatsApp. La mujer accedió sin conocer el uso comercial que se haría del audio. Ese mensaje se utilizó en 2018 en “Solo de mí” y luego en 2025 en “EoO”, ambas canciones sin su autorización.

El documento judicial explica que la voz de Serrano Rivera se empleó sin compensación y sin reconocimiento legal en canciones, discos, promociones, conciertos, plataformas digitales, televisión y radio. La querella subraya que nunca se le informó que su identidad sería explotada comercialmente ni se le explicó el propósito real del audio. La reclamación también incluye el uso de la grabación en los conciertos que Bad Bunny ofreció el año pasado en el Coliseo de Puerto Rico. Además, se usó en material promocional y productos de merchandising asociados al artista. La demandante solicita que se ordene el cese inmediato de la utilización de su voz en todos los contextos comerciales.

Para dimensionar el alcance de la explotación, la querella señala que “Solo de mí” acumulaba 389 millones de reproducciones en YouTube y más de 540 millones en Spotify. Por su parte, “EoO” registraba 757 millones de reproducciones en la plataforma. Esto evidencia el gran impacto comercial que, según Serrano Rivera, se obtuvo sin su autorización. Hasta ahora, ni Bad Bunny ni Rimas Entertainment han emitido declaraciones oficiales sobre la demanda. El caso se suma a los debates sobre derechos de autor y uso de grabaciones de voz en la música urbana. Expertos señalan que la resolución de esta querella podría sentar un precedente en la industria musical de Puerto Rico y más allá.

El caso subraya la importancia de respetar los derechos morales y de imagen de todas las personas involucradas en producciones musicales. Además, refleja cómo las plataformas digitales amplifican el alcance de cualquier contenido, aumentando la responsabilidad legal de los artistas y productores. La audiencia espera ahora el desarrollo de este proceso judicial que involucra a uno de los artistas más populares del mundo.