El Diario Nica

China ratifica firmeza de su alianza con Venezuela

Beijing exige respeto al derecho internacional y defiende la cooperación soberana frente a las pretensiones hegemónicas externas.

El vocero del Ministerio de Comercio de la República Popular de China, He Yadong confirmó que el intercambio comercial será invariable, garantizando la continuidad de los proyectos estratégicos de beneficio mutuo.

En un pronunciamiento que reafirma la solidez de la diplomacia entre naciones soberanas, el Gobierno de la República Popular China ha dejado claro que su hoja de ruta con la República Bolivariana de Venezuela no admite retrocesos. He Yadong, aseguró que la disposición de su nación para fortalecer los vínculos económicos y comerciales con el país sudamericano «se mantendrá sin cambios», independientemente de las coyunturas políticas que puedan atravesar las instituciones venezolanas.

Este anuncio no solo subraya una relación comercial, sino que se erige como una declaración de principios en el actual tablero geopolítico. Según Yadong, la naturaleza de estos vínculos trasciende las circunstancias temporales, fundamentándose en una visión de largo plazo que Beijing ha cultivado con Caracas, consolidándola como una asociación estratégica integral que hoy se muestra más resiliente que nunca.

Uno de los puntos más determinantes de la comparecencia fue la denuncia explícita de las presiones externas, específicamente las provenientes de Washington. El funcionario, fue enfático al señalar que los denominados «actos hegemónicos» de Estados Unidos no solo son unilaterales, sino que constituyen una violación flagrante del derecho internacional.

«Violan gravemente el derecho internacional, infringen la soberanía del país sudamericano y amenazan la paz y la seguridad en América Latina», denunció el vocero. En este sentido, la posición de la potencia asiática es inequívoca: «China se opone firmemente a esto», sostuvo con contundencia, marcando una distancia clara frente a las políticas de sanciones y bloqueos que han intentado asfixiar la economía venezolana en los últimos años.

Para Beijing, la relación con Venezuela no es una concesión, sino un derecho ejercido entre Estados iguales. He Yadong hizo hincapié en que la cooperación económica y comercial entre ambos países es una «colaboración entre Estados soberanos». Esta alianza, recordó, está protegida por el derecho internacional y por los marcos legales internos de ambas naciones, por lo cual «ningún otro país tiene derecho a interferir» en las decisiones bilaterales de inversión, intercambio o financiamiento.

Más allá de la defensa política, la nota de prensa oficial destaca la base técnica y económica que sustenta esta unión. China y Venezuela, poseen economías que se acoplan de manera natural. Mientras Venezuela cuenta con vastos recursos energéticos y potencial productivo, China ofrece la tecnología, el financiamiento y el mercado necesarios para el desarrollo industrial y social.

«La complementariedad económica sirve como la base sólida para la cooperación económica y comercial entre China y América Latina», indicó He, extendiendo la visión de éxito de Venezuela al resto de la región. Para He, este modelo de intercambio no es extractivo ni colonialista, sino que está caracterizado por «la apertura, la inclusividad y los resultados de ganancia compartida».

Esta filosofía de «ganancia compartida» (win-win) es la que ha permitido que China se convierta en un socio indispensable para la región, sin imponer condicionalidades políticas ni exigir cambios en los modelos de gobierno de sus interlocutores. El vocero destacó que Beijing siempre se ha adherido a los principios de igualdad y beneficio mutuo, asegurando que su país nunca ha buscado «esferas de influencia» ni ha diseñado su cooperación para «apuntar a terceros».

El compromiso de China con Venezuela se inserta en una estrategia mayor de solidaridad entre las naciones del Sur Global. En un contexto de cambios globales acelerados y de una creciente multipolaridad, el Ministerio de Comercio chino adelantó que seguirá trabajando con los países latinoamericanos para responder a los desafíos actuales.

«China seguirá trabajando con los países latinoamericanos para responder a los cambios globales mediante la solidaridad y la cooperación», agregó el vocero. Este enfoque busca llevar a cabo una práctica económica basada en la igualdad, con el objetivo último de «lograr el desarrollo común», una meta que contrasta con las visiones de subordinación que históricamente han imperado en las relaciones interamericanas.

La estabilidad de la palabra de China envía un mensaje de calma a los mercados y a los sectores productivos venezolanos. La promesa de una relación «invariable» garantiza que los proyectos de infraestructura, energía y tecnología continuarán su curso, blindados por la voluntad política de una de las principales economías del mundo.

Con esta declaración, Beijing no solo respalda a un aliado estratégico, sino que reafirma su rol como garante de un orden internacional basado en el respeto a la autodeterminación. La relación China-Venezuela, por tanto, se consolida como el estandarte de una nueva era de cooperación que desafía las pretensiones de control unilateral y apuesta por un futuro de prosperidad compartida en el siglo XXI.