Se encuentra en el mercado legal e ilegal, y es fabricado como píldora, parche, pastilla, tableta, líquido inyectable y polvo.
Fentanilo, la ‘droga zombi’, una potente droga que aparte de ser ampliamente utilizada en la medicina bajo normativas legales, se ha vuelto una de las favoritas en el mercado ilegal de estupefacientes por su fácil fabricación y alta probabilidad de adicción en quienes la consumen.
Escuchar, leer y hablar de fentanilo en medios de comunicación es ya algo cotidiano, incluso en las voces de políticos y funcionarios gubernamentales que han incorporado en su línea discursiva la crisis causada por esta droga sintética de origen opiáceo y de fabricación farmacéutica, cuyo consumo, además de generar una grave crisis sanitaria en países como EE.UU., se vincula directamente con la actividad criminal de las organizaciones del narcotráfico a escala global.
La proliferación masiva de esta droga en el mercado ilegal, donde se le conoce con nombres como Apace, Dance Fever, Friend, Goodfellas, He-Man, Jackpot, Heroína Blanca, N-30 y Tango, entre otras, ha provocado que los cárteles del narco la valoren como la más comercial, porque les genera grandes dividendos. Su producción ilícita ha logrado desbancar a potentes e históricas sustancias psicotrópicas como marihuana, cocaína, heroína y metanfetaminas, entre otras.

Según el Centro de Adicciones Estadounidenses, el fentanilo suma varios elementos que lo hacen más fácil de consumir que otras drogas. Por ejemplo, se encuentra en el mercado legal e ilegal, y es fabricado como píldora, parche, pastilla, tableta, líquido inyectable y polvo.
De tal manera, puede ser ingerido, inhalado, fumado o inyectado. Además, se puede absorber a través de la piel y hasta por contacto incidental. Actúa rápidamente y crea una descarga corta pero intensa. Es sintético y más potente que otras drogas. Eso sí, puede ser muy letal y adictiva con dosis pequeñas, e incluso con una sola.
De acuerdo con Sciencedirect, el fentanilo «se ha convertido en el opioide más utilizado para la analgesia intraoperatoria. Desde principios de la década de 1990, el parche de fentanilo ha estado disponible para el tratamiento del dolor crónico de todas las formas de cáncer, así como para el dolor persistente e intenso de muchas enfermedades no cancerosas», por lo que su uso se ha vuelto popular y hasta común.
«La popularidad del fentanilo se debe a sus mínimos efectos cardiovasculares, a que no produce aumentos en la histamina plasmática, a su inicio de acción y duración de efecto relativamente cortos, a su fácil y económico proceso de síntesis y preparación para el mercado, y a que ahora es conocido por los profesionales clínicos que trabajan en medicina del dolor y perioperatoria en todo el mundo», agrega la revista de investigación.