La cuajada, un tesoro gastronómico de Nicaragua, representa una de las tradiciones más queridas del país. Su preparación artesanal, transmitida de generación en generación, combina simpleza y autenticidad, reflejando el alma del pueblo nicaragüense.
Ingredientes:
- Leche fresca
- Cuajo natural o artificial
- Sal al gusto
Proceso de Elaboración:

- Calentamiento de la Leche: Se comienza calentando la leche fresca en una olla hasta alcanzar una temperatura tibia. Este paso es crucial para activar el cuajo.
- Adición del Cuajo: Se añade el cuajo (ya sea natural, derivado de animales, o artificial) y se mezcla suavemente. Luego, se deja reposar para que la leche se coagule.
- Separación del Suero: Una vez que la leche se ha coagulado, se corta con un cuchillo o con la mano y se separa el suero. Esta etapa define la textura característica de la cuajada.
- Salado: La cuajada se sala al gusto y se amasa ligeramente.
- Moldeado: Finalmente, se da forma a la cuajada, dependiendo de cómo se prefiera: en bolas, bloques o láminas.
La cuajada puede disfrutarse de muchas maneras: acompañada de tortillas calientes, tajadas de plátano verde, o una buena porción de gallo pinto. Su sabor suave y ligeramente salado la convierte en un complemento perfecto para cualquier comida típica nicaragüense.
Más que un alimento, la cuajada es un símbolo de identidad y orgullo. Elaborarla no solo enriquece nuestras mesas, sino que mantiene viva una tradición que nos conecta con nuestras raíces.