En un año calificado como muy bueno y productivo, Nicaragua ha logrado garantizar la seguridad alimentaria de granos básicos, alcanzando cifras récord en la producción agrícola. Según el codirector del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), Miguel Obando, el 2024 se destacó por condiciones climáticas favorables durante la siembra de primera, lo que permitió una cosecha exitosa de aproximadamente 110,000 manzanas de cultivo. Además, el manejo adecuado de los excesos de lluvia en la postrera fue crucial para asegurar la estabilidad en la producción.
El frijol, uno de los cultivos más importantes en las etapas de apante y postrera, avanzó de forma favorable. En términos de producción, se cosecharon 310,000 manzanas anuales, lo que generó 4.31 millones de quintales. De esta cantidad, 2.5 millones de quintales fueron destinados al consumo interno, mientras que el resto se destinó a las exportaciones, beneficiando así tanto a la economía local como al comercio internacional.

Por su parte, el maíz también tuvo una cosecha destacada, alcanzando las 377,410 manzanas cosechadas, lo que generó 8.24 millones de quintales. En cuanto al arroz, la producción combinada de secano y riego sumó 117,000 manzanas y 6.49 millones de quintales. Este avance es significativo, pues Nicaragua ha logrado pasar de producir solo el 50% del consumo nacional de arroz en 2007 a más del 80% en 2024. Además, las autoridades esperan cerrar la brecha en los próximos dos o tres años.
El 2024 ha sido un año clave para el sector agrícola, mostrando que con un manejo adecuado de los recursos y condiciones climáticas favorables, Nicaragua puede asegurar su producción de alimentos básicos y avanzar en la autosuficiencia agrícola. Las autoridades continúan trabajando para fortalecer la producción y la seguridad alimentaria, lo que representa una gran oportunidad para los productores del país.