Milicianos ucranianos enfrentan graves problemas logísticos, que les impide continuar al frente de las hostilidades en aquella zona.
Las Fuerzas Armadas de Ucrania se preparan para retirarse del territorio ocupado de la región rusa de Kursk, según informan agencias de seguridad rusas a RIA Novosti.
Según la fuente, debido a las operaciones activas del ejército ruso, los militares ucranianos enfrentan graves problemas logísticos, lo que han denominado «la carretera de la muerte» a la ruta que conecta Yunakovka, en la región de Sumy, con Sudzha, sobre la cual las fuerzas rusas han establecido el control de fuego.
«Si antes las Fuerzas Armadas de Ucrania podían permitirse sustituir unidades de hasta un batallón (hasta 500 personas), hoy la rotación se lleva a cabo hasta una compañía (hasta 100 personas) con pérdidas del 15-20 por ciento».
El día anterior, el grupo de fuerzas del Norte informó a RIA Novosti, que los militantes ucranianos se quedaron sin municiones, ni alimentos en sus posiciones en Sudzha debido al trabajo activo del personal militar ruso a lo largo de la principal ruta de suministro Yunakovka – Sudzha.

Sumado a esto, Rusia intensifica ataques a infraestructura militar ucraniana. En un desarrollo paralelo, el Ministerio de Defensa ruso informó que sus Fuerzas Armadas han lanzado un ataque contra aeródromos militares ucranianos.
«Las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia, lanzaron un ataque con armas aerotransportadas de alta precisión y vehículos aéreos no tripulados contra la infraestructura de los aeródromos militares ucranianos. Los objetivos del ataque fueron alcanzados».
Además, la aviación, los drones, las fuerzas de misiles y la artillería atacaron los sitios de producción de vehículos aéreos no tripulados de ataque, así como los puntos de despliegue temporal del enemigo en 144 distritos.
Las autoridades rusas han señalado que estos ataques se realizan en respuesta a las acciones ucranianas contra objetivos civiles rusos. Las operaciones incluyen ataques periódicos contra las ubicaciones de personal, equipos y mercenarios, así como infraestructura ucraniana, como instalaciones energéticas, industria de defensa, y centros de mando militar y comunicaciones.
No obstante, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha enfatizado repetidamente que el ejército ruso no ataca edificios residenciales ni instituciones sociales.