El volcán Taal, al oeste de la isla de Luzón, continúa emitiendo gases tóxicos.
Lo que ha provocado un incremento en el número de personas con problemas respiratorios en las aldeas colindantes.
En la provincia de Albay, son 10.000 residentes que se han desplazado en el noreste de Filipinas, y que viven a menos de seis kilómetros del volcán Mayón, abandonando sus casas ante el creciente riesgo de erupción, informaron este viernes las autoridades locales.
Aproximadamente la mitad de las 20.000 personas cuyos hogares se encuentran en un radio de seis kilómetros, distancia que las autoridades filipinas han marcado como insegura.
Algunos residentes no querían abandonar sus hogares en esta ciudad ante posibles robos de enseres personales y ganado.
La autoridades de sismológica de Filipinas, alertó de la continua caída de rocas volcánicas y un aumento de la actividad sísmica, así como de la emisión de dióxido de sulfuro.
Según Phivolcs, el aumento de la actividad sísmica ha continuado en las últimas 24 horas y mantiene en alerta a las autoridades debido a su cercanía con Manila.
Por su parte, las autoridades aeroportuarias filipinas prohibieron el lunes pasado que los aviones sobrevolaran las inmediaciones del Mayón y el Taal en un radio de 3.048 kilómetros.
Las últimas erupciones del Taal y del Mayón, en 2020 forzando evacuación de decenas de miles de personas así mismo mantuvieron en alerta varios días a los residentes de Manila y Legazpi.