El Diario Nica

¿ONG y Agentes Extranjeros elementos de EEUU?

“En el país hay más de 7 mil organizaciones que funcionan bajo la Ley de Personalidades Jurídicas Sin Fines de Lucro” Diputado Wilfredo Navarro.


En Nicaragua se han cerrado alrededor de 200 oenegés desde 2018 a la fecha, ¿Con qué justificación? Lavado de dinero, omisión en la información de sus balances el no reportarse como agente extranjero, etc.

¿Opositores con máscara de organismos sin fines de lucro?, escudados en la supuesta promoción en temas como: Derechos humanos, mujeres, niños, abuso, pobreza, alimentación, etc. Recibiendo millonarias ganancias por su rol desestabilizador, no por lo que dicen ser, desvirtuando la naturaleza por la que fueron creados.

Algunos sectores de la población aún desconocen el papel que estos actores han jugado a favor precisamente de las políticas injerencista de los Estados Unidos en Nicaragua.

Revisando a cada uno de los grandes defensores de la sociedad civil, se podrá encontrar una vida llena de lujos, mansiones en sitios exclusivos de la capital, dueños de tierras, viajes, prebendas y hasta negocios en el exterior.

Una corrupción que empezó en los años 90, cuando doña Violeta Barrios era presidenta de Nicaragua. Sus allegados, familiares, amigos y un sin fin de políticos de la época, obtuvieron sus organizaciones sin fines de lucro.

¿Pero en realidad que escondía esta práctica de la masificación de oenegés? Entre otras cosas estaba la evasión de impuestos, importación de toda clase de maquinaria, insumos industriales, agrícolas, vehículos, materia prima, todo para el lucro y beneficio de un sector, no de la sociedad nicaragüense en general.

Mucha de esta reconocida cúpula opositora, se convirtió en millonarios empresarios en el festín de las oenegés, dejando por un lado la finalidad u objeto por las que habían sido autorizadas a operar, la mayoría de estas organizaciones, nunca respetaron lo establecido en la Ley de Organizaciones Sin Fines de Lucro (Ley 147) publicada en la época de la presidenta Violeta Barrios de Chamorro, el 29 de mayo de 1992.

Estas mamparas de organizaciones sin fines de lucro se engrandecieron y fortalecieron durante más de dos décadas, con el objetivo de mantener el vínculo directo con USA, para en el momento indicado dar el Golpe de Estado al gobierno de Nicaragua.

El gran momento cúspide de las oprobiosas oenegés llega en 2018, cuando por fin dejan entrever el financiamiento que se volcó directamente en corruptas transacciones buscando su lucro (violentando la norma reguladora de la materia).

Todo financiado desde sus organizaciones que habían sido aprobadas para ayudar a la sociedad, eran activadas para matar, desestabilizar, llevar caos, terror, vandalismo. Ello apreciado por la opinión publica en lo que fuesen los tranques de la muerte, además de las sistemáticas campañas mediáticas con fake news, falsos positivos, incitación al odio, así como apología del delito.

La oposición descaradamente, ha argumentado que la Ley de Agentes Extranjeros, es un instrumento represivo utilizado por el gobierno con fines políticos, la realidad es otra.

 La Ley de Agentes Extranjeros (Ley 1040), publicada en la Gaceta Diario Oficial, el 19 de octubre del 2020, contiene en su artículo 1 el objeto de la misma, el cual es:

Establecer el marco jurídico de regulación aplicable a las personas naturales o jurídicas nacionales o de otra nacionalidad que respondiendo a intereses y obteniendo financiamiento extranjero, utilicen esos recursos para realizar actividades que deriven en injerencia de Gobiernos, organizaciones o personas naturales extranjeras en los asuntos internos y externos de Nicaragua, atentando contra la independencia, la autodeterminación y la soberanía nacional, así como la estabilidad económica y política del país”. O sea, esta ley defiende la soberanía nacional desde el punto de vista económico (en cumplimiento del artículo 1 de la Constitución Política).

También, La Ley de Agentes Extranjeros, define en su artículo 3 el concepto de quien es considerado un Agente Extranjero:

“Persona natural o jurídica, nicaragüense o de otra nacionalidad, que dentro de Nicaragua percibe fondos, bienes o cualquier objeto de valor provenientes directa o indirectamente de personas naturales, Gobiernos, Agencias, Fundaciones, Sociedades o Asociaciones extranjeras del tipo o naturaleza que sea, que trabaje, reciba fondos o responda a organismos que pertenecen o son controlados directa o indirectamente, por personas naturales, Gobiernos o entidades extranjeras; salvo las excepciones previstas en la presente Ley”.

Un ejemplo de Agente Extranjero es Cristiana Chamorro Barrios, quien recibió a manos llenas recursos financieros de Agencias extranjeras como la USAID, eso no está sancionado, ni penado ni por la Ley de Organizaciones sin Fines de Lucro, ni por la Ley de Agentes Extranjeros siempre y cuando quien recibe el dinero, justifique ante las autoridades de quien lo recibió y con que objetivo.

Ahí radica, el acto delincuencial e ilegal que cometió Chamorro Barrios, prefirió cerrar la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (que supuestamente tenía por objeto en su Acta Constitutiva, la promoción de la Libertad de Expresión en Nicaragua) que rendir cuentas ante las autoridades en que fue invertida la plata (típico comportamiento de un ser humano que considera que la obligación de ser transparente es opcional de acuerdo a sus criterios morales y éticos).

Ahora se sabe que la presidenta de esa fundación, tomo esa decisión, para que las autoridades no obtuvieran pruebas que los recursos obtenidos fueron utilizados para actividades distintas a las contempladas en el objeto de la fundación a su cargo.

El encarcelamiento de la señora Chamorro Barrios, y posterior condena, no es producto de una “inexistente y mediática persecución política” más bien si es producto de un “descarado e ilegal enriquecimiento” con el que benefició a medios con evidentes agendas políticas como: La Prensa (a cargo de su tío), Confidencial y Esta Semana (manejados por su hermano Carlos Fernando Chamorro Barrios) ¿Quiere el lector una mejor prueba de enriquecimiento ilícito, lavado de fondos y beneficio indebido?

Otra falacia opositora ha sido, que únicamente los gobiernos con supuesta “vocación dictatorial”como Cuba, Venezuela, Nicaragua o incluso Rusia, son los que implementan y aplican este tipo de instrumento jurídico para regular a Agentes Extranjeros, el desmentido proviene de una fuente inesperada, Nayib Bukele, Presidente de El Salvador, que para el 2021, solicitó al Poder Legislativo de ese país centroamericano que redactara una Ley de Agentes Extranjeros exactamente en los mismos términos, que la legislación norteamericana sobre la materia.

También en México, gobernado por el presidente Andrés Manuel López Obrador se han tomado medidas para regular el accionar de ONG´ en ese país.   

La Ley norteamericana tiene por nombre “Foreign Agents Registration Act” o “Ley de Registro de Agentes Extranjeros también conocida, popularmente, como FARA por sus siglas en inglés.  Se implementó dicha ley desde 1960 y se dirigió en contra de grupos de poder, así como de empresas que promocionan intereses de gobiernos extranjeros.

Desde 2016 los EEUU han utilizado dicha herramienta jurídica para responder a influencias extranjeras en la política norteamericana, como campañas de desinformación y el intento de influir en las elecciones.

Desde 2016 los EEUU han utilizado dicha herramienta jurídica para responder a influencias extranjeras en la política norteamericana, como campañas de desinformación y el intento de influir en las elecciones.

Otro país que también cumple una Ley de Agentes Extranjeros desde 2016, es Israel. En este caso la ley obliga a los organismos que reciben más de la mitad de sus recursos financieros de gobiernos extranjeros, a incluir esta información en sus comunicaciones.

Hungría, también ejecuta desde el 2017, una ley que obliga a las oenegés a registrarse si reciben una determinada cantidad de financiación del exterior, cuando se criticó la ley, el gobierno de aquel país argumentó que su ley emulaba a la FARA norteamericana.

Las oenegés han sido promovidas por EEUU como los que resuelven los problemas, necesidades y restituirán los derechos, así como las conquistas sociales de los pueblos en países donde los gobiernos descentralizados, corruptos sin un átomo de nacionalismo, gobiernan en beneficio de los intereses norteamericanos en lugar de los de sus pueblos.

Validadas y justificadas de esa forma, las oenegés, tienen que operar bajo un manto de impunidad, sin regulación alguna, para ser eficiente en su papel desestabilizador ya ni siquiera contra gobiernos adversos al expansionismo e imperialismo norteamericano, trabajan incluso contra gobiernos que son simplemente nacionalistas.

La doble moral al respecto también se refleja en que la maquinaria mediática pro imperialista que exige cuentas rigurosas de parte del gobierno de Nicaragua sobre la ejecución de proyectos sociales (en lo cual ha sido ejemplar de acuerdo a expresado por los mismos organismos financistas como: BCIE, FMI, BM) pero cuando se implementa una norma que también regule la ejecución de proyectos de oenegés, la misma es atacada. La hipocresía es evidente y solo inexistente para el que odia al ejecutivo nicaragüense. 

¿Así que la próxima vez que se entere del cierre de otra oenegé, pregúntese cuál era la verdadera función de la misma y que tanto del dinero obtenido por financiamiento extranjero fue destinado verdaderamente para el desarrollo y superación de los retos, así como por problemas que aquejan al pueblo nicaragüense? En Nicaragua no se está penalizando la inversión, ni el apoyo extranjero desinteresado que venga a desarrollar el país y resolver las múltiples limitaciones, así como las problemáticas que se enfrenta, pero eso no implica que el gobierno deberá seguir soportando que entes como estos sirvan como puente para desestabilizar el país, afectando la soberanía e independencia.